Dar el salto de las gafas a las lentes de contacto puede parecer intimidante al principio. La idea de ponernos algo dentro del ojo suele dar un poco de respeto, ¡y es completamente normal! Sin embargo, una vez que te acostumbras, las lentillas ofrecen una libertad visual increíble, especialmente para hacer deporte o simplemente para cambiar de look.
Si estás pensando en dar el paso, aquí tienes una guía básica y directa para que conozcas tus opciones y aprendas a cuidarlas.
Los tipos de lentes de contacto más comunes
No todas las lentillas son iguales. Tu oftalmólogo u óptico-optometrista te recomendará la mejor opción según tu graduación y estilo de vida, pero a grandes rasgos, estas son las que debes conocer:
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Lentes blandas diarias: Son las favoritas de los principiantes. Te las pones por la mañana y las tiras por la noche. No requieren ningún tipo de mantenimiento ni limpieza, lo que las hace muy cómodas y seguras frente a infecciones.
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Lentes blandas reutilizables (mensuales o quincenales): Son similares a las diarias en comodidad, pero se usan durante 15 o 30 días. Al quitártelas cada noche, debes limpiarlas y guardarlas en un estuche con un líquido especial. Suelen ser más económicas a largo plazo.
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Lentes Rígidas Permeables al Gas (RPG): Aunque su nombre suene muy técnico, simplemente son lentes más duras. Cuesta un poco más acostumbrarse a ellas, pero ofrecen una visión extremadamente nítida, dejan “respirar” muy bien al ojo y son ideales para graduaciones complejas o problemas específicos en la córnea.
El cuidado de tus lentillas: Tu nueva rutina
Si optas por lentillas reutilizables, la higiene no es negociable. Un mal cuidado puede derivar en infecciones oculares graves. Sigue estos tres pasos fundamentales:
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Lávate siempre las manos: Antes de tocar tus ojos o las lentillas, lávate las manos con agua y jabón, y sécatelas con una toalla que no suelte pelusas.
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Usa solo las soluciones recomendadas: Nunca uses agua del grifo, agua embotellada, ni mucho menos saliva para limpiar o guardar tus lentillas. El agua contiene microorganismos que pueden ser peligrosos para el ojo. Usa siempre la solución de mantenimiento que te haya indicado el especialista.
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Limpia y renueva tu estuche: El estuche donde guardas las lentillas también se ensucia. Vacía el líquido viejo todos los días, enjuágalo con solución nueva, déjalo secar al aire y cambia el estuche por uno nuevo cada mes o mes y medio.
Recomendaciones de oro para tu salud visual
La regla más importante: Si notas el ojo rojo, te duele, te molesta la luz o ves borroso, quítate la lentilla inmediatamente. Si la molestia no desaparece, acude a tu oftalmólogo.
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No duermas con ellas: A menos que tu especialista te haya recetado unas lentillas específicas para uso nocturno, dormir con ellas reduce drásticamente la cantidad de oxígeno que llega a tu córnea y multiplica el riesgo de infección.
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Respeta los tiempos: Si tus lentillas son mensuales, duran 30 días desde que abres el blíster, no 30 puestas. No intentes alargar su vida útil para ahorrar, tu salud visual vale mucho más.
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Dales un descanso: Acostúmbrate a quitarte las lentillas un par de horas antes de ir a dormir y usa tus gafas. Tus ojos agradecerán ese respiro de oxígeno extra.
Dar el paso a las lentillas es una decisión fantástica que mejorará tu comodidad diaria. Solo necesitas un poco de práctica frente al espejo y ser constante con la higiene. ¡Tus ojos están en buenas manos!
¿Qué es la miopía?
Decimos que un ojo es miope cuando al mirar de lejos la visión es borrosa. Esto es debido a que la imagen de los objetos lejanos no se proyecta sobre la retina, sino por delante de ella.
Es importante llevar un seguimiento de la miopía, ya que si esta alcanza niveles elevados la probabilidad de desarrollar patalogias oculares en el futuro sera mayor.
Hola, como presentación de nuestro blog, vamos a comenzar presentando la figura del óptico optometrista ya que creo que existen muchas dudas de cuáles son las competencias de estos profesionales universitario-sanitarios de atención primaria. ¿De qué manera nos puede ayudar el óptico-optometrista? Revisa el estado de nuestra visión, prescribe equipamientos ópticos y adapta nuestras gafas Trata problemas como el estrabismo, la ambliopía o la baja visión. Mejora el proceso de aprendizaje de los menores, ya que uno de cada tres casos de fracaso escolar se asocia a una mala visión, incluyendo el entrenamiento visual.
Muchas veces descuidamos nuestra salud visual. Quizás por falta de información ignoramos las graves consecuencias que nos puede acarrear. El ojo es un órgano esencial en nuestra vida diaria recibiendo el 80% de a información que nos viene del exterior, démosle el valor que tiene. Existen diferentes problemas y enfermedades relacionados con nuestros ojos y nuestra visión. Los defectos visuales más comunes son: miopía, hipermetropía, astigmatismo y presbicia.